Una experiencia traumática puede seguir afectando a cómo te sientes mucho después de que haya terminado. La terapia EMDR es uno de los tratamientos con respaldo científico para el trastorno por estrés postraumático (TEPT). Trabaja con recuerdos y con las emociones y sensaciones asociadas, buscando que generen menos malestar. Su idoneidad requiere una valoración profesional.
Comprender la relación entre trauma psicológico y EMDR puede ayudarte a plantear tus dudas en consulta. No necesitas tener un diagnóstico ni saber explicar todo lo ocurrido para pedir orientación.
¿Qué es el trauma psicológico?
La palabra trauma suele utilizarse para describir el impacto psicológico de experiencias amenazantes o abrumadoras. Un accidente grave, una agresión o una situación de violencia pueden dejar consecuencias emocionales. Estas experiencias pueden ser puntuales o repetirse a lo largo del tiempo.
El acontecimiento y sus consecuencias no son lo mismo: dos personas pueden reaccionar de manera diferente ante una situación semejante. La respuesta no mide la fortaleza de nadie. Tampoco todo sufrimiento emocional debe etiquetarse como trauma.
Trauma y estrés postraumático: una distinción importante
Vivir una experiencia traumática no implica desarrollar TEPT. Después de un suceso amenazante pueden aparecer reacciones que disminuyen con el tiempo. El diagnóstico requiere valorar síntomas, duración e interferencia en la vida cotidiana; no se establece mediante una lista en internet.
Además, puedes necesitar apoyo aunque no cumplas los criterios de ese diagnóstico. La consulta permite entender qué está ocurriendo y qué atención puede ser adecuada.
¿Cómo puede manifestarse el malestar después de un trauma?
Entre las posibles reacciones se encuentran:
- Recuerdos que aparecen sin querer, pesadillas o momentos de revivir lo sucedido.
- Evitación de lugares, conversaciones o situaciones que recuerdan la experiencia.
- Sensación de alerta, sobresaltos, irritabilidad o dificultades para dormir.
- Culpa, pensamientos negativos sobre uno mismo o distanciamiento de otras personas.
Estas señales también pueden aparecer en otros problemas. Identificarlas sirve para explicar tu malestar, pero no confirma por sí solo su causa.
¿Qué es la terapia EMDR?
EMDR son las siglas en inglés de desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares. Es una psicoterapia estructurada y centrada en el trauma. Incluye evaluación, preparación, trabajo con recuerdos, cierre de las sesiones y revisión de los cambios.
Durante parte del tratamiento, la persona presta atención a un recuerdo mientras sigue una estimulación bilateral guiada por el terapeuta: habitualmente movimientos oculares de un lado a otro; también pueden utilizarse sonidos o estímulos táctiles alternos.
Los movimientos oculares son una parte del procedimiento. Aplicarlos de forma aislada no equivale a realizar una terapia EMDR.
¿Borra los recuerdos o cambia lo que ocurrió?
No busca borrar la memoria. El objetivo es reducir el malestar asociado al recuerdo y trabajar los significados que mantienen el sufrimiento. Por ejemplo, puede abordarse una creencia de culpa vinculada a lo sucedido.
Los mecanismos exactos de EMDR siguen investigándose. Su eficacia clínica y la explicación de cómo funciona son cuestiones distintas: no hace falta afirmar que «desbloquea el cerebro» para explicar su utilidad.
¿Qué evidencia tiene EMDR para tratar el trauma?
La evidencia más consolidada corresponde al tratamiento del TEPT. La guía VA/DoD de 2023 sitúa EMDR entre las psicoterapias centradas en el trauma recomendadas, junto con la exposición prolongada y la terapia de procesamiento cognitivo.
Esto no significa que EMDR sea la mejor opción para todas las personas ni que cualquier malestar requiera esta intervención. La elección debe considerar el problema, las preferencias, las circunstancias actuales y la experiencia del profesional.
Que una terapia tenga evidencia para el TEPT tampoco demuestra que funcione igual para cualquier otra dificultad psicológica. Conviene preguntar qué respaldo tiene para el motivo concreto de consulta.
¿Cómo se trabaja en una terapia EMDR?
El protocolo consta de ocho fases. Para entender el recorrido, pueden agruparse en estos momentos:
- Evaluación y planificación. Se exploran la historia, las dificultades actuales, los apoyos y los objetivos.
- Preparación. Se explica el procedimiento y se acuerdan recursos para manejar el malestar y señalar cuándo parar.
- Trabajo con recuerdos. Se seleccionan experiencias relevantes y se trabajan las imágenes, creencias, emociones y sensaciones asociadas mediante el protocolo.
- Cierre y reevaluación. Se atiende al estado de la persona al terminar y se revisa la evolución en las siguientes sesiones.
No todas las sesiones incluyen reprocesamiento. Comprender el procedimiento y contar con preparación forma parte del tratamiento.
Al trabajar con recuerdos pueden aparecer emociones intensas o un aumento temporal del malestar. Es importante comentarlo para adaptar el ritmo y revisar cómo estás entre sesiones.
¿Cuándo conviene buscar ayuda profesional?
Puede ser útil consultar cuando lo vivido limita tu descanso, tus relaciones, tu trabajo o actividades que antes podías realizar. No tienes que esperar a que el malestar sea insoportable.
Si la amenaza o la violencia continúan, la atención también debe abordar la seguridad y las circunstancias presentes. El trabajo con recuerdos no sustituye esa necesidad.
Antes de empezar, puedes preguntar por la formación del profesional en EMDR, su experiencia con problemas similares, las alternativas disponibles y cómo se revisarán los objetivos. El plan debe poder explicarse con claridad.
Preguntas frecuentes sobre trauma y EMDR
¿Tengo que contar todos los detalles?
EMDR no suele requerir un relato exhaustivo en voz alta. Aun así, el profesional necesita información suficiente para evaluar y planificar. Puedes hablar de tus límites y de lo que te cuesta compartir.
¿Cuántas sesiones necesitaré?
No puede saberse solo por el nombre de la técnica. La duración depende de la historia, los objetivos y la evolución. Una estimación inicial debe revisarse durante el proceso.
¿Puedo parar si me siento sobrepasado?
Sí. Antes del trabajo con recuerdos conviene acordar cómo comunicarlo. Expresar incomodidad, hacer preguntas o pedir una pausa forma parte de una participación activa en la terapia.
Fuentes de referencia
La información es educativa y no sustituye una evaluación profesional.
Si existe una emergencia o un peligro inmediato, llama al 112. En Cataluña, el 061 Salut Respon ofrece orientación sanitaria.
Si quieres consultar con AdHoc Psicología, puedes explicar qué te preocupa y preguntar por las opciones de atención disponibles.
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